Escribí este texto hace unos días para describir el trabajo de cantos de armónicos que ofrezco y para demostrar cómo la voz puede sana cuerpo y mente.

En las clases y talleres de cantos de armónicos aprendemos a hacer desplegar los armónicos de la voz, esos sonidos tan sorprendentes y brillantes normalmente ocultos en lo que llamamos el bordón o la nota fundamental de la voz.

Nuestra voz depende del cuerpo. Sin embargo, a lo largo de nuestra vida, de forma consciente y no-consciente, las emociones como la timidez y el temor de expresarnos, restringen el uso que hacemos del cuerpo y la voz.

Una voz abierta que favorece los armónicos, requiere la creación de espacios donde la voz puede resonar abiertamente; esto depende de nuestra forma de respirar, la consciencia corporal y el manejo del cuerpo al crear la voz.

Por otro lado, el canto de armónicos potencia la apertura vocal, tanto por el efecto de su intensa resonancia sobre las células y los tejidos de todo el cuerpo, como por la influencia de los armónicos de la voz en los sistemas nerviosos, químicos y hormonales del cuerpo.

De este modo los armónicos de la voz y la consciencia corporal trabajan juntos para favorecer no sólo nuestra habilidad de cantar y crear armónicos, sino también la apertura corporal y la integración, y entonces sanación, de cuerpo y mente.

Miércoles 6 de mayo 2020